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miércoles, 15 de julio de 2009

Sanfermines (6): Fin de fiesta

"La gente buena, si se piensa un poco en ello, ha sido siempre gente alegre."

El último acto de las fiestas en Pamplona es el Pobre de Mí. Lo habréis visto alguna vez en la tele, la gente se junta en la Plaza del Ayuntamiento o en la Plaza del Castillo, con velas. A medianoche, se suelta un cohete (otro) y la gente canta "Pobre de Mi", mientras se quitan el pañuelo, y a la luz de las velas vuelven hacia sus casas.

Si te lo cuentan así, da bastante pena. Pero como todo el mundo sabe, lo que sale en la tele y la realidad sólo tienen algo que ver, existe una pequeña pincelada de realidad, y luego está el amarillismo de los periodistas.

En mi opinión, el "pobre de mí" es un acto alegre. Si, es cierto que la gente se maldice a sí misma porque han acabado las fiestas, pero un segundo despues ya están celebrando que "ya falta menos" para los próximo sanfermines... las comparsas tocan, la peñas cantan, y la gente aprovecha para tomarse algo antes de irse a casa, viene a ser un bien está lo que bien acaba...

La verdad es que a estas alturas de las fiestas, uno esta un poco harto de tanta gente y tantas leches. Si llevas nueve días fuera de casa, viendo todo tipo de fauna y flora, fuegos artificiales, líquidos de extraña procedencia en el suelo.... algo dentro de ti te está pidiendo a gritos descansar.

Y pese a que descansaré (un día de estos estoy seguro que seré capaz de dormir quince horas seguidas), se que voy a echar de menos el buen ambiente que tienen estas fiestas. Aunque parezca increible, voy añoraré el ir a trabajar después de haberte acostado a las tres de la mañana. Querré ir a una cena sanferminera... o tomar un bocata de lomo con queso y pimientos, mientras hablo con unas holandesas... querré salir entre semana, que es cuando mejor te lo pasas y conocer a desconocidos.... Si todo va como está planeado estos serán mis últimos sanfermienes como nativo. Y chico... me da hasta pena y todo.

La cita es de Ernest Hemingway, un escritor americano que convencio a todo el mundo que la mejor fiesta del mundo es en Pamplona, he hizo que miles de americanos y australianos vinieran a visitarla en estas fechas...

lunes, 13 de julio de 2009

Sanfermines (V) Detalles variados

El año pasado, más o menos por estas fechas, comencé una sección dedicada a los sanfermines. Hablé de el chupinazo, de las tradiciones desconocidas para todos salvo para los nativos, de los guiris y otra fauna, y finalmente de los toros.

Se quedaron algunos temas en el tintero, y quería seguir escribiendo, pero por una cosa o por otra fui tratando otros temas, y la verdad, hablar de sanfermines en septiembre quedaba un poco extraño. Así que decidí continuar este año, pero claro, el ocio y el asueto han podido al proposito de enmienda de la semana pasada, con lo que he descubierto que se me ha echado el tiempo encima y me quedan muchas cosas que contar.

Así que menos palabrería y sigamos con mi opinión de como son estas fiestas para un no-nativo asimilado.

Lo que más me gusta de estas fiestas es que son fiestas para todos, niños, jovenes, ancianos, inluso perros.... todos y cada uno tienen cosas que hacer, y su manera de pasárselo bien.He visitado muchas ciudades en fiestas, y de todas ellas, puedo asegurar que donde más se viven las fiestas y por más gente es en Pamplona....

No sé si será porque todos se disfrazan de sanfermin, vestidos de blanco y rojo, con el fajin, el pañuelo... no sé si será por que en el fondo la gente es buena, pero el buen rollito que se respira es impresionante. Este será el sexto año que vengo aquí. Y en todos estos años sólo he visto dos peleas. Que quizá os parezca mucho, pero nueve días de fiesta, con cientos de miles de personas permanentemente en la calle, alcohol a raudales y todo tipo de sustancias estupefacientes que os podáis imaginar, es realmente increíble que ningún capullo la líe.

Además de todas las tradiciones explicadas previamente, los sanfermines son la excusa perfecta para que la gente se junte. En otras ciudades se hacen cenas de navidad. En Pamplona, además de estas, se hacen cenas o comidas de sanfermin. Lo cual está muy bien, porque es mucho más divertido juntarse cuando hace buen tiempo que cuando hace frío, y, si vives en el hemisferio norte, en navidades siempre hace frío. Además, el ambiente festivo contagia a todos, e incluso esa arpía inaguantable que no te dirige la palabra durante el año, actúa de una forma simpática. No es que valga para mucho, porque en cuanto acaben las fiestas volverá a ser la arpía de siempre... pero hace que te lo pases bien.

¿Que más contar de estas fiestas? Seguro que me quedan muchas cosas.... De algunas simplemente me habré olvidado, aunque las sepa. Otras o no las sé o no han causado un impacto suficientemente grande en mí.... en cualquier caso, recomiendo a cualquiera que venga por aquí y descubra sus sanfermines... que seguro que no se parecen en nada a lo que he contado...

En fin, que mañana es el pobre de mí, y cuando hable de él terminará esta sección...

lunes, 21 de julio de 2008

Sanfermines (IV): Vale, hoy hablo de toros

Hoy es día 21, Pamplona ya no está en fiestas. El único rastro que queda de los nueve días de festejos es algo de ropa blanca rezagada colgada de los tendederos, y un ligero aroma a orín en alguna esquina poco transitada. Hablar hoy de sanfermines es noticia pasada, pero cuando planee la serie de artículos, planee cinco, y como hablar todos los dias de fiesta quedaba mal, iba alternando. En definitiva, aun me quedan un par de entradas, y si bien es cierto que los podría dejar para el año que viene, la verdad es que no me apetece. Así que hoy, y aunque haya pasado ya una semana larga desde que se acabaron las fiestas toca hablar de sanfermines.... y de toros.

El acto principal de las fiestas que tiene que ver con los toros es el encierro, pero como lo explican cada año en todos los telediarios, pues poco voy a contar, prefiero hablar de las corridas (de toros).

Pamplona, no es una ciudad muy torera. Parece mentira que una ciudad cuyo acto principal de sus fiestas sea el mover a seis toros por el centro de la ciudad perseguidos por seis millones de mozos para llevarlos a la plaza no les gustan los toros. En todo el año, la plaza de toros de Pamplona se usa para 8 corridas de toros (una por cada día desde el 7 al 14 de Julio) y para algún concierto.

Pero los toros en Pamplona son algo digno de ver. Eso sí, si te gustan los toros, o compras una entrada de las caras, de las de sombra, porque como compres una entrada de sol, toros, lo que se dice toros, no vas a ver muchos.

El primer año que estuve aquí, cuando unos amigos dijeron que el miércoles íbamos a ir a los toros dije que vale, pero sin estar muy convencido, porque nunca había ido a los toros, y lo que había visto por la tele nunca me había gustado mucho. Pero como el único plan era ese dije que vale. Cuando me dijeron que trajese una camiseta a la que no le tuviese mucho cariño y otra más para cambiarme, pese a que no entendía nada, yo hice caso. Empecé a sospechar que eso no era lo que me esperaba cuando, al hacer cola para entrar vi a un par de personas con unas lecheras llenas de calimocho. O cuando los de atrás llevaban dos o tres valdes llenos de champan. Y cuando entré, vi a gente que se ponía unas batas y que eran empapados por litros de calimocho, vi bocatas de tortilla volando, vi a la gente cantando la chica ye-ye, o el himno de eurovisión. También vi como la gente felicitaba a otra gente por su cumpleaños, para que después de cantarles tirarle por encima unas cuantas gambas mezclada con una garrafa de calimocho por encima. Vi como un pobre guiri al que no le han explicado nada, se enfado cuando le mojaron, y como se enfado le mojaron más. Pero como luego le invitaron a un poco de rancho, se le pasó el enfado.

Después del tercer toro, comenzó la merienda. Pero no penséis en que la gente sacaba un bocata y ya está... no, el tendido de sol era una gran mesa donde se servían meriendas de dos platos, café copa y puro. y se compartía todo, chipirones encebollados, ajoarriero, magras, espárragos, pimientos rellenos, merluza en salsa o cangrejo... Aunque no te hubieses llevado nada, con hambre no ibas a salir de la plaza. Lo malo es que las sobras acabaron volando después del cuarto toro.

Los toros que vi en esa corrida fueron escasos. A veces miraba y había un señor en la plaza haciendo cosas al toro. Otras veces no había toro... la única pregunta que se hacia de toros era "¿porque toro vamos?", pero no lo tenía claro nadie. Al final, y porque me empeñe en saber por donde salían los toros a la plaza, cuando iba a salir el quinto toro me quedé mirando y lo supe. Pasaban demasiadas cosas en el tendido para ver los toros.

Entiendo que a la gente que les gustan los toros no les guste venir a Pamplona, pero si no te gustan mucho, pero no estan radicualmente en contra de ellos, el ir a sol, y sentarte al lado de las peñas, es una manera divertida de pasar la tarde.

lunes, 14 de julio de 2008

Y bajo la arena de playa debia de haber adoquines

Por el momento voy a dejar de hablar de los sanfermines. Aun me quedan un par de entradas que hacer, pero las dejaremos para más adelante.

Este fin de semana, cansado de tanta fiesta, acabé en Gijón, y resulta que eran fiestas en la ciudad. Olé por mi. De todas maneras, las fiestas en Gijón son un poco más comedidas de lo que son en Pamplona. Así, que mi actividad festiva este fin de semana se centro en ver la Semana Negra.

La Semana negra es algo muy curioso de ver. En la misma esplanada se juntan unas atracciones, en plan norias, montañas rusas, casas del terror... con una semana del libro. Para liarlo un poco más, entre caseta de librería y puesto de gofres hay gente vendiendo bolsos falsos y diversos abalorios. Y ya, con el animo de enredar la cosa del todo, también hay exposiciones, autores invitados, charlas, mesas redondas.
La idea, así, a bote pronto parece un poco absurda. Mezclar libros con perritos calientes, exposiciones con bolsos falsos de Dolce Gabana... no tiene mucho sentido. Pero si. Es una idea muy buena. Las familias vienen a pasar la tarde, a subirse a la noria, a comprar un muñeco de Peter Griffin, y sin querer pasan por una librería, y como están con el animo gastador, van y se compran un libro. El libro probablemente no lo lean nada más llegar a casa, pero un día aburridos igual lo cogen y lo ojean... y de repente se dan cuenta que leer no es tan aburrido. Lo dicho, una idea digna de la mayor mente criminal del mundo.

Me temo que esta mezcolanza no fue una cosa que se decidió desde el principio. Me imagino que empezó como una semana cultural, que al no tener mucho publico decidieron mezclarla con otras cosas para atraer publico. Y lo que en un principio se hubiese podido considerar un sacrilegio, finalmente ha resultado algo genial.

Ya había ido una vez, y me sorprendió mucho, pero este año, para seguir con sus ideas subversivas, (y debido a unas obras en su emplazamiento original) se han mudado de sitio. De el Molinón, y el campo que hay al rededor de él, se han mudado a la Playa de Poniente. Y cuando digo a la playa me refiero exactamente a eso, una parte de los stands y de las tiendas estaban en la arena de la playa. Lo que me pareció el no va más... andar por la arena mirando libros.... muy bohemio y simpático.

Hice bastantes cosas, (principalmente comer) pero tengo que destacar dos cosas.

Por un lado una charla con George R.R. Martin, un autor americano que esta escribiendo una serie de novelas de fantasía épica que consigue que señoras de 60 años dejen de leer a Danielle Steel y lean historias de caballeros, guerras, romances, adulterios e intrigas. La serie se llama "Canción de Hielo y Fuego" y el primer libro se llama "Juego de Tronos". Un libro demasiado bien escrito, que cualquier ser humano que lea un poco va a disfrutar como un enano. Cogerá un tocho de 700 páginas y una página tras otra, se lo terminará. En el proceso probablemente adelgace, porque el libro es pura droga. Hasta que no pasas la última página no dejas de leer. Después te enteras que no sólo hay un libro sino que ya llevan cuatro. A cada cual mejor. Lo dicho un libro muy recomendado. La charla fue muy interesante, y nos contaron cosas de como se traduce un libro de estos, como se escribe, como se planifica, y algo sobre las pizzas de anchoas.



También fui a la presentación de "El Abismo en el Espejo", un psico-thriller donde unos psiquiatras investigan porque un escritor muy cuerdo se levantó un día, descuartizó a su familia y esperó tranquilamente a unos invitados, a los que enseño todo el estropicio cuando llegaron y luego, muy tranquilamente se entregó a la policía. El libro, escrito por el multi-galardonado escritor asturiano Rodolfo Martinez, es un pasa páginas, magnificamente escrito y con el punto justo de misterio que te mantiene atado a su lectura.

Aunque he de decir que no soy del todo neutral con mis comentarios, ya que soy socio de la editorial que lo edita... Pese a ello, creerme cuando os digo que es un libro bueno que os hará pasar unas cuantas tardes de verano pegados a vuestro sillón de lectura favorito.

jueves, 10 de julio de 2008

Sanfermines (III) Los guiris y otra fauna

Bueno, en este estudio de que son los sanfermines para un expatriado afincado en Pamplona, no puedo dejar de hablar de los otros expatriados, que habitan pamplona y sus alrededores unos quince dias al año, a principios de julio. Los guiris.

Guiris hay de distintos tipos, pero los más destacables son los guiris angloparlantes, (ingleses, americanos, canadienses, australianos y neozelandeses). Hemingway debe ser lectura obligatoria para esta gente, porque la cantidad de guiris que viene no tiene nombre.

Siempre que veo Pamplona hasta las orejas de australianos me pregunto, ¿que coño se le ha perdido a un tío de Brisbane en Pamplona? Porque sí, la fiesta está bien, pero las 24 horas de avión son muchas horas... aunque luego me recuerdo a mí mismo en Australia, en la Darwin's Cup (esto lo contaré próximamente). Y creo que los darwinianos pensarían lo mismo de mi.

Se les reconoce por distintas características morfológicas destacables. Suelen ser más altos, más rubios y en general más borrachos que los nativos. Intentan pasar desapercibidos, ya que procuran vestir la misma ropa blanca y roja, pero se les ocurre ir por ahi en sandalias. Una muy mala idea cuando el suelo de la ciudad esta lleno de cristales, pises, vinos y algun otro fluido sin nombre. Se les puede encontrar en toda la ciudad pero se concentran en la fuente de la navarreria, un monumento de unos cuatro metros de alto desde el que se tiran, esperando que la gente los recoja, cosa que a veces pasa y a veces no...Es algo curioso, porque en los folletos que tienen los guiris, lo de tirarse desde el monumento es una tradición, pero si preguntas a los de PTV (pamplona de toda la vida) después de es una retahíla de exabruptos te dirán que es algo que se inventaron los guiris. A la hora de dormir, lo suelen hacer por la mañana, despueés del encierro, y se tiran en cualquier parte de la ciudad con algo de cesped, durmiendo como y lo que pueden. El problema es que no tienen muy claros algunos conceptos, y a veces se ponen a dormir en sitios apartados, pero otras veces, lo intentan hacer en la Plaza del Castillo (que es más o menos el centro de la fiesta) y claro, si te pasan por encima doscientas mil personas no duermes demasiado bien. Pero da igual, despues de unas horas se levantan y vuelta a la fiesta.

Otra cosa que me llama la atención, aunque no es algo que se vea sólo en San Fermines es los chinos que venden tonterias. Como dijo el Joker: "¿De donde sacan esos maravillosos juguetes?" Gorros de vaca, gafas luminosas, peces de colores, megafonos de juguete, guitarras minusculas, balones gigantes... cientos de juguetes inutiles que todo el mundo compra sólo por llevar alguna copa más de las recomendadas...

Y por último en este articulo sobre la fauna, tengo que hablar de la gente que se disfraza de ovejas. No tengo ni la más remota idea de que hacen, ni porque lo hacen... me imagino que será alguna tradición, pero la primera vez que los vi, un 7 u 8 de Julio, a las 3 de la tarde, con un calor de mil demonios y ellos con su jersey de lana, y sus campanas a la espalda, mientras se preparaban para su actuacion/desfile o lo que hagan, hicieron que los recordase para siempre...












Por cierto la foto de la fuente la he sacado de kukuxumusu en sanfermin.com, y los del disfraz de oveja son se llaman Zampantzar.

miércoles, 9 de julio de 2008

Sanfermines (II) tradiciones desconocidas del evento

Como dije ya, los sanfermines tienen tradiciones que sólo los nativos conocen. Hoy, en mi afán didáctico me voy a dedicar a explicar las que sé, y las que no sé, me las inventaré...



Bueno, si vas andando desde mi casa a lo viejo, que es donde esta todo el meollo, pasas por la Plaza de la Cruz, la puedes evitar, pero das vuelta....Bueno, pues la plaza de la cruz es donde se reúne la juventud pamplonesa... la juventud de 1943... y hay una verbena, con sus orquestas, que hacen lo que pueden, tocando pasodobles y bailables. Pero, desde hace unos años, además de las verbenas, tambien vienen grandes estrellas. El año pasado fue Luis Aguilé, con su éxito, "Es una lata el trabajar" y este año, elegido con gran esmero, toca.... agarrense fuerte... Georgie Dann, lo que supone una tentación enorme... porque, como todo el mundo sabe, no puedes morir sin oir La Barbacoa en directo (si, ya lo admití en su momento, soy un freak)



La procesión y el riau-riau, son tradiciones contrapuestas.... Pamplona, como todas las ciudades, tiene a las autoridades publicas, y también gente anti-sistema, sólo que aqui, la parte etnico-cultural está más representada....y mejor organizados.... Además, el rollito fiestero hace que más gente se una al antisistemismo... Asi que las tradiciones de la procesion, donde la gente demuestra su respeto al santo, tiene que enredarse con politicos que tienen que figurar, ponerse sus mejores galas y acompañar a la figura. Y como los politicos figuran, pues los antipoliticos tambien figuran.... y se dedican a entorpecer el desfile, con silbatos y paso lento. Y entonces los borrachos, que ven follón, pues se unen al jolgorio. El riau-riau es más o menos lo mismo, sólo que en lugar de sacar al santo, lo que sale es la banda de musica, acompañada de politicos... y se hace más o menos lo mismo. En definitiva, una curiosa tradición creada por la mania que tienen unos de apropiarse de cosas que no se tendrian que apropiar, y la manía de otros de oponerse a todo lo que hacen unos...



Como os podeis imaginar, uno, que ya está mayor, y que encima trabaja todos los días, no puede irse de fiesta todas las noches, con lo que tiene que descansar de vez en cuando. Para esas noches estan las barracas (atracciones de feria) y los fuegos. Todo muy típico de cualquier fiesta de la geografia española, con la diferencia que hasta hace un año, las barracas (o ferias para los lectores maños) estaban a 500 metros del meollo de la fiesta, con lo que erá más facil ir ahi. Este año, se las han llevado a no sé muy bien donde y no puedo comentar...Lo único que te queda son los fuegos. Te coges una chaquetita (por si refresca) y te acercas a la ciudadela, ves los fuegos, dices ohh, ahhh y finalmente vas a casa, con la satisfaccion del deber cumplido, por no haberte quedado en casa en sanfermines pero, sin haber hecho nada de provecho.



Esto se alarga, y aun no he hablado ni de los encierros, ni de los toros, o de las cenas sanfermineras. Tampoco he nombrado a la gente que se disfrazada de oveja, ni a los guiris (incluyendo a los chinos que venden tonterías). Otro día lo haré... esto no termina hasta que cuente algo del pobre de mi.

viernes, 4 de julio de 2008

Sanfermines (I) El chupinazo

Bueno, en mi serie España en fiestas, serie, que por el momento sólo incluye Soria, he de hacer una serie de entradas. Al haber estado más tiempo aqui, puedo explicar más cosas, asi que bienvenidos a Sanfermines (si, es todo junto)

Por si alguien vive en otro país (y no le obligaron a leer Fiesta de Hemingway en el instituto) hay que decir que los Sanfermines se celebran en Pamplona del 6 al 14 de Julio, que empiezan con el chupinazo y acaban con el pobre de mi. Si queréis información más concreta de lo que se celebra y como se celebra mirar en otras páginas, porque en esta voy a contar mi opinión y versión de ellos, no una guía turística de los mismos.

Este año van a ser mis quintos sanfermines. Vine por primera vez cuando acabé la carrera, y la verdad es que esos sanfermines no fueron muy destacables, porque, al venir de turistas, lo único destacable que vi es que todo el mundo iba de blanco, y que pese a que había mucha gente, era espectacular el buen royo que había entre ellos. Venían a ser como las fiestas de cualquier ciudad pero la gente vestía de blanco con ribetes rojos.

Por azar más que por otra cosa, acabé trabajando en Pamplona, y desde el primer año, donde me adoptaron unos amigos de un amigo he ido entendiendo algo mejor esto. Aunque claro, para entenderlo bien hay que ser nativo. O sea, no lo entiendo demasiado.

Para los turistas, los sanfermines se centran en tres eventos destacados. El chupinazo, donde mogollón de gente se concentra en una plaza que parece muy grande para ver a un político tirar un cohete. Los encierros, que los dan por la tele desde que tengo uso de razón y viene a ser una persecución de un montón de gente a unos toros que pasaban por ahí, y finalmente el pobre de mi, donde el mismo montón de gente que ha visto al político y ha perseguido a los toros, se junta de nuevo en otra plaza de la ciudad y con unas velas dicen que están tristes y que solo quedan 357 días para el próximo sanfermín (esto es muy significativo de la vida en la ciudad, pero ya lo comentaré otro día).

Y si no eres nativo, la fiesta se queda más o menos en eso y en salir de marcha por las noches hasta la hora del encierro. Pero hay más. (Espero que, en mi crónica no cometa muchos errores, y no me tenga que corregir nadie de Ansoain que lea esto)

El día 6 se celebra el chupinazo. Hay gente que dice que es el mejor día del año. Y está muy bien, pero el mejor día del año... no sé... quizá sea exagerado. Las cuadrillas de amigos se juntan a primera hora de la mañana (a las nueve o diez, la verdad es que eso de poner el despertador para irse de fiesta es algo raro... pero bueno, es lo que hay) todas vestidas de blanco, peeero sin pañuelo. Si se te ocurre llevar el pañuelo veras a hordas de pamploneses mirandote con la lástima que se mira a los ignorantes... Se juntan en algún bar o casa de alguien y almuerzan. Es algo útil, porque probablemente sea la ultima comida decente que ingieran hasta que lleguen a su casa muchas horas después. Algo antes de las doce, se acercan al casco viejo, con champan (que hábilmente venden los comerciantes callejeros). Si por un casual has logrado entrar (principalmente porque para lo pequeña que es, es impresionante la cantidad de gente que cabe ahí dentro) a la plaza del ayuntamiento tienes que preocuparte mucho por evitar los huevazos que tiran. Cuando a las doce suena el cohete, todo el mundo brinda con el champan y a partir de ese momento, empiezan oficialmente las fiestas. La gente se pone el pañuelo, y comienza un peregrinaje de bares, donde la gente va bebiendo, bailando, y haciendo amistades con australianos que pasan por ahi.

Las horas pasan, y, posiblemente en algún momento te tomes un bocadillo de lomo con queso y pimientos (no preguntéis porqué, porque no tengo ni idea, pero, por algún extraño motivo, el lomo con queso es mi alimentación fundamental en las fiestas). A partir de una hora indeterminada cambias el calimotxo o cerveza por cubatas, y según como vayas, puede que a las 11 de la noche veas los fuegos. Sigues hablando con desconocidos, comprándote gorros de vaca, bebiendo e intentando entrar a una guiri, y para cuando te das cuenta decides irte a casa. Si eres un machote puedes decidir quedarte a ver el encierro, o incluso correrlo, pero yo no he aguantado nunca hasta tan tarde, al menos el primer día.

De las demás tradiciones, de la procesión, de los encierros, del pobre de mí, de la verbena de la Plaza de la Cruz, de las cenas sanfermineras, de la gente disfrazada de oveja, de los guiris, de los fuegos artificiales, de los chinos que venden tonterías, de todo eso y más, hablaré otro día, que si no me queda largo.

Eso sí, no esperéis muchas actualizaciones en directo los próximos días... probablemente tenga que tirar del contenido enlatado a partir del día 6.

viernes, 20 de junio de 2008

Soria, que linda eres...

Nada, que lo prometido es deuda. Hoy toca comentar las fiestas de Soria.

Soria es pequeña, de hecho, se disputa con Teruel el ser la capital de provincia con menos habitantes de España.

Al ser tan pequeña parece más un pueblo que una ciudad, y las fiestas de Soria tienen mucho de fiestas de pueblo.

Y otra cosa que tiene Soria, es, que los sorianos viven en su mayoría fuera de Soria, pero, al ser ellos tan sorianos, y tan orgullosos de serlo, se las apañan todos para ir a sus fiestas.

Con lo que cuando llegan las fiestas se juntan un montón de gente, como en cualquier fiesta, pero, con la particularidad de que todos se conocen, o como mucho conocen a alguien que conoce a la otra persona.

Esto, para el día a día puede ser un agobio, pero para unas fiestas hace que haya un buen rollo muy majete.

Bueno, las fiestas de Soria se llaman fiestas de San Juan, y se celebran el ultimo fin de semana de Junio, pero como cinco días les parecen pocos, deciden celebrarlo varios días antes.

Como el centro de las fiestas es el toro, lo que se hace es que cada uno de las cosas que se le hacen al toro se celebra. Así que un día llegan los toros y los guardan en los corrales de un monte, pues fiesta que se organiza. Que otro día tienen que ver como son los toros, pues se suben al monte, ven los toros y organizan otra fiesta.

Así, fin de semana, tras fin de semana, se sube a Valonsadero, una pradera en lo alto de un monte a doce kilometros de Soria, y con la escusa de los toros la gente se reúne alrededor de unos chiringuitos para beber y comer.

Lo que más llama la atención a los forasteros, es que aunque hay mucha gente joven, también hay niños, abuelos, carritos de bebes y, en general, gente de todas las edades. El objetivo del día es sencillo. Consiste en verse, en saludarse, en hablarse, y compartir vino, calimotxo o un cubalibre, mientras se pregunta como estas que hace mucho que no te he visto. Si eres nativo el tema es muy cómodo, porque ves a gente que sólo ves de san juanes en san juanes, pero si eres de tierras extrañas no lo entiendes muy bien. Pese a ello, los no-nativos, simplemente de ver el buen rollito que se respira, el celebrar una comida campestre, pues disfrutamos.

Las peculiaridades propias de la fiesta se ven agravadas por un problema. Los sorianos no tienen fin. Aguantan lo que les eches y luego, un poco más. Así, si el día campestre es en Sábado, después de pasarse todo el dia (desde las ocho de la mañana) en el campo, cuando llegan las diez de la noche, lo que hacen es bajarse a cenar a Soria, luego a la verbena y luego a los disco bares, para pasar toda la noche de marcha, con lo que los foráneos, o al menos los foráneos que no han entrenado en la ruta del bacalao o similares, lo pasamos un poco mal. Pero mucho peor es cuando la fiesta es en Domingo, pues la rutina es al revés, primero te vas de cena, luego de marcha toda la noche, y luego, a las ocho subes al monte a seguir de juerga.... sólo los muy inconscientes lo pueden hacer.

Por concluir, sólo tengo que añadir que pese a no entender, completamente lo que esta ocurriendo, pues sólo los autóctonos son capaces de entenderlo, puedo decir que son las fiestas de pueblo más majas en las que he estado.

(Y por favor, cuando digo fiestas de pueblo no lo penséis como algo malo, que no es mi intención)