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viernes, 28 de noviembre de 2008

Ya es navidad... en el Eroski

El día que se encienden las luces de navidad del corte inglés, es el día que oficialmente estamos en navidad. Y no sé si se han encendido ya, pero lo que si que se puede decir es que la navidad ha llegado al Eroski y al resto de supermercados.

Desde hace unas semanas, a la hora de visitar mi supermercado de cabecera, veo con asombro como más de la mitad de la superficie se está dedicando a turrones, mazapanes, girlaches y demás alimentos navideños.

Que no digo yo que no sean importantes y que se vayan a vender mucho ¿pero tanto? Porque por mucho que me empeñe, no es lo mismo comprar detergente en polvo que polvorones. Es más estoy casi seguro que si meto estos últimos en el tambor de la lavadora, la ropa no me va a quedar muy limpia (aunque quizá con un ligero aroma a almendra)

El Eroski o el Super BM, gracias al espiritu de la navidad, se convierte en un Mercadona. Y donde antes tenias una pletora de elecciones distintas para un mismo producto, ahora te queda productos de la marca blanca y de otro suministrador. Que si quieres hacer economía de guerra no es problema, pero si te gusta un tipo de yogurt y desaparece de tu supermercado de confianza para hacer hueco a las peladillas y al espumillón, hace que te conviertas en Mr. Scrooge y odies la navidad.

martes, 3 de junio de 2008

Grandes vinos o viñedos. (O también diplomacia para torpes)

Desde hace un tiempo a un par de amigos les ha dado por organizar, de forma más o menos seria, visitas a bodegas. La cosa empezó el año pasado y la gente se lo pasaba bien. Yo lamentablemente, tenia clases los viernes y los sábados, con lo que sólo fui una vez y a medias.

Este fin de semana pasado tenia tres planes distintos, pero teniendo en cuenta como fue la semana, me tuve que decidir por el que menos kilómetros me requería conducir (es un criterio como cualquier otro). Además, teniendo en cuenta que el viernes por la noche sólo fui capaz de dormir, y que me levante a mediodía del sábado, lo de conducir media hora y ver una bodega era sin duda la mejor opción.

La bodega en cuestión, era Pago de Larrainzar, que es de el novio de una amiga, con lo que, si te gusta ese rollo de ver bodegas y beber vino pues tenia buena pinta. Después de todo el dueño se tendría que esforzar, por eso de quedar bien con los amigos de su novia. Y la verdad es que fue así. Pero en un alarde de diplomacia, se me olvido que los amigos de la novia también se tenían que portar bien con el bodeguero. Tampoco es que lo hiciese adrede, pero viendo las cosas después, la verdad es que me cubrí de gloria.

Primero llego tarde. Nada demasiado grave, pero me salto toda la visita la bodega. Bodega, que por cierto, es bonita. Muy de diseño, moderna y esas cosas. Después el bodeguero me dice que si quiero ver el vídeo promocional. Entenderme, eran las dos y media de la tarde, y no me apetecía mucho ver un vídeo de marketing. Vídeo, además del que no sabía lo que podía durar. Porque podía ser un anuncio de treinta segundos o un publi-reportaje de tres cuartos de hora. Así, que, en lugar de disculparme me escaqueé como pude. Pero claro, se noto.

Para continuar con la fiesta de despropósitos, y ya durante la comida, me preguntan que opino del vino. Y yo, que soy demasiado poco diplomático, en lugar de decir que muy bueno, va y me pongo sincero. "No, si es que a mi, el vino no me dice demasiado. No este, sino en general cualquiera. Con tal de que no rasque cuando pasa la garganta me parece bueno. Y este no rasca" Claro, en el ámbito de una comida entre amigos, de risas y esas cosas, pues muy bien, pero ante un tío que no conozco de nada, que se le ve que le encanta su trabajo y lo que hace, pues esta mal.

A ver, entenderme. A mi todas las tonterías que se hacen ahora con el vino me parecen eso, tonterías. Si que es cierto que si haces cuatro sandeces mientras te tomas el vino, puedes notar más el sabor, pero todo lo del aroma afrutado, los toques de pastelería y vainilla, pues que no, que no los aprecio. Es una pena, pero no se hizo la miel para la boca del asno.

Por lo demás, y teniendo en cuenta que probablemente me haya ganado un enemigo de por vida, el fin de semana entretenido. Una bodega bonita, en mi opinión demasiado orientada al marketing y con poca tendencia a la producción. Es decir, por muy ordenada que este un sitio donde se produce, siempre se observa un entorno estrecho. Esta bodega, en cambio, tiene mucho espacio. El producto te lo venden como algo artesanal. El sitio donde se toma la comida es un salón amplísimo, que es más para visitas de empresas. Muy preparada para la galería. Y no lo critico, es otra concepción del negocio. Quizá por ser más ingeniero que de marketing le veo poco sentido a estas cosas.

Y el vino no rascaba cuando lo tragabas

En fin, que yo esperaba que esto sirviese de disculpa, porque creo que si hubiese sido un poco más político hubiese quedado mejor, pero me salio la vena sincera y no pudo ser.

jueves, 10 de abril de 2008

La Semana del Pincho

Esta semana en Navarra tiene lugar la Semana Del Pincho, y yo, en mi animo de conocer la cultura local me sumergí ayer en ella.
Vamos, que me fui de pinchos. Lo cual, es en principio muy buena idea. Todo lo que tomé ayer estaba bueno, pero había dos defectos principales:

Por un lado el precio. Cada degustación (es el nombre técnico que se le da a los dos pinchos que participan en el concurso) vale 4,20 € Participan 102 bares en Navarra, con lo que, suponiendo que no bebas nada te dejas un pastizal en pinchos, que como su nombre indica no son para comer, sino para picar.

El otro defecto es que en mi opinión esto ha dejado de ser un concurso de pinchos para ser una certamen de alta cocina pero en chiquitín. Ayer tome entre otras cosas "Una alcachofa con sus pétalos de oro abiertos ofreciendo en su interior un delicado y jugoso foie a la plancha con pirámides de maldon, al que le mima una crema de almendra cruda. ". Y estaba bueno, no lo dudéis, pero el pincho ocupaba menos que el texto que he usado en describirlo.

Pues eso, si alguien tiene un rato esta semana para pasarse por Pamplona, tiene algo de dinero y no demasiada hambre podrá probar "platicos" muy buenos.