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lunes, 6 de abril de 2009

Cremitas

Como ya dije hace tiempo, en mi casa celebramos los Reyes como dios manda. Zapatos, turrón y regalos. Y este año hice una chorrada que sin saberlo iba a tener consecuencias.

Decidí que a mi hermano le iba a hacer ilusión recibir unas cremas. (Bueno, realmente era el típico regalo coña por las muchas horas que se pasa en el baño, y el comentario que se está volviendo metrosexual...)

Como de cremas sé poco, recurrí a Pejota, un amigo que las usa, y me explico que, si no tenía nada, lo mejor que le podía comprar era una hidratante y una exfoliante, además de darme las marcas de las que tenía que comprar. Pero en lugar de darme unos datos concretos, lo que hizo fue explicarme los pros y los contras de todas ellas. Como no me enteré demasiado, lo que terminé haciendo es ponerme en manos de profesionales.Así que me fui al Corte Ingles, a la sección de cremas, y pregunte por la parte de chicos, donde le pedí a la dependiente lo que tenía que comprar, y que me aconsejase.

El problema es que la chica, en lugar de aconsejarme pronuncio las siguientes palabras.
"Si, te necesitas exfoliar esa zona T que tienes. Se te ven los poros muy abiertos"

Aunque le había comentado que era para un regalo, la señora, lo que hizo fue, primero meterse con mi zona T (¿que narices es una zona T?) y luego hacer que tuviese una necesidad. No podía tener los poros abiertos en mi zona T....Así que primero me entere por Google que es una zona T, que es la frente, la nariz y la barbilla, y luego me fui a una droguería a comprar cremas. Cogí las cremas de novatos, que son de Nivea y L'oreal. A día de hoy, tengo, y empleo: hidratante de uso diario, exfoliante, dos veces a la semana, con otra hidratante distinta para después de usarla.

Antes me afeitaba en 5 minutos... ahora me cuesta quince. Y antes de que lo comentéis, si... me he vuelto un poco nenaza... pero es que "yo lo valgo"

miércoles, 11 de marzo de 2009

El heroe de la Antartida

5 de marzo y ya no puede más... su cara está mas fría que el cristal... de rodar en algunas pisteja, tiene congeladas hasta las cejas... pero no quiere abandonar. Y mientras baja....pierde toda sensibilidad (en cara y extremidades)

[Usar la melodía de Los Heroes de la Antartida, de Mecano]



Desde hace diez años no había ido a esquiar. Bueno no es del todo exacto. La palabra exacta es que desde hace diez años no me había calzado unos esquís, porque ir a esquiar, lo que se dice ir a esquiar, he ido unas cuantas veces. Me ha pasado un poco de todo. Desde lesionarme una semana antes, a que haga mal tiempo, que cierren las pistas, que no haya nieve... nómbralo y me habrá pasado.

Quizá hay un poder superior que no quiere que suba a esquiar, pero soy un optimista convencido, y por algún motivo no se me da bien aceptar la realidad.

Y de nuevo lo he vuelto a intentar. Y aunque no ha sido como lo planeado en un principio, puedo decir que por fin he logrado esquiar.

Y me sigo acordando de como hacerlo... lo cual no está nada mal. Pero hay que reconocer que no soy el hombre con más suerte del mundo. Aquí, a la izquierda me podéis ver a mi, disfrutando como un campeón de la nieve, en el momento con más visibilidad del día.

La única ventaja de todo esto es que como sé lo que me suele pasar cuando hago estos viajes, no me enfado. Es más, este año las vacaciones me las he planteado como un retiro espiritual. Al apartamento que tiene mi familia me llevo libros, películas y música. Y si hay que estar encerrado días y días, no hay problema. Siempre hay cosas que hacer.

Así que en pocas palabras, mi última semana, descubrí que esquiar es como montar en bici, bastante caro (no ya por el forfait, sino por casi cualquier cosa que hagas como comer, tomarte un café o lo que sea), pero muy divertido. Que puedes estar esquiando hasta que las rodillas empiezan a temblar del cansancio, pero si estas disfrutando no hay problemas. También descubrí que sé poner las cadenas, y quitarlas, y volverlas a poner, y luego, al volverlas a quitar darte cuenta que has perdido una...

En definitiva, una manera muy simpatica de pasar unos días. Repetiré en breve (o, por lo menos el año que viene)

lunes, 23 de febrero de 2009

Socorrisimo

Hay un anuncio por ahí que dice que "Cuando tus amigos te invitan a más bautizos que a copas, ha llegado el momento de hacerte un plan de jubilación". Pese a mis años, todavía no estoy ahí (pero mucho me temo que en poco tiempo la cosa empiece a cambiar) Por el momento estoy en la época de las mudanzas. Amigos que se van de casa, se independizan, o se van a vivir con su novia (o dejan de vivir con su novia), o sencillamente cambian de piso, de pronto piden ayuda para realizar distintas tareas.

Un día de estos desarrollaré más este tema, pero hoy voy a contar una anecdotilla de uno de estas mudanzas. (Cambiaré los nombres para preservar el anonimato de las partes)

Pejota es amigo mio desde hace tiempo. Pejota tenía una amiga, María, que durante un tiempo fue algo más que una amiga. Y María decidió cambiarse de casa mientras era algo más que una amiga. En condiciones normales no me hubiese involucrado en esa mudanza, ya que Pejota no era el que se mudaba, pero María es una chica maja, y me cae bien, y como mi amigo ya estaba metido en la mudanza, Torres y yo decidimos ir a echarles una mano.

La mudanza era sencilla, ya que los dos pisos estaban a no más de quinientos metros, lo que hacía que pudiésemos trasladar las cosas voluminosas directamente por la calle. La única pega es que el piso de salida era un cuarto sin ascensor, lo que resulta cansado a la hora de bajar muchas veces.

Objeto tras objeto fuimos trasladando gran parte de la casa, y llego el momento complicado de la mudanza, el de mover las cosas voluminosas. Un colchón de 150, de muelles. Muy majo y muy cómodo (probablemente) y que pensaba un quintal.

Bajar un colchón de ese tamaño y peso por unas escalera es un trabajo considerable. Transportarlo por la calle es ligeramente incomodo. Pero subirlo siete pisos por unas escaleras estrechas hasta el nuevo piso era sencillamente inaceptable. Al ver el ascensor, nos dimos cuenta que iba a ser difícil meterlo ahí dentro. Pero también nos dimos cuenta que los colchones se doblan.

Así que entre los tres, Pejota, Torres y yo, conseguimos meter el parte del colchón dentro del ascensor. Y lo doblamos un poco, consiguiendo cerrar las puertas. Lamentablemente, el colchón impedía que las puertas interiores se cerrasen, con lo que el ascensor no subía. Torres, que es pariente próximo de Pedro Picapiedra tuvo una gran idea. Usar a Pejota de tope. Pejota es pequeño, y el ascensor podría cerrar si el aguantaba el colchón lo suficiente. Luego subíamos hasta el piso, llamábamos al ascensor y descargábamos todo.

Así que hicimos un poco el animal y metimos al colchón y al amigo dentro del ascensor. Yo subí por las escaleras, y, para ir ahorrando tiempo llame al ascensor en el segundo piso, mientras subía las escaleras.

Mientras yo llegaba al séptimo piso, el ascensor intentaba llegar al segundo, pero la presión del colchón doblado impedía a las puertas interiores abrirse, y al no abrirse las puertas interiores tampoco lo hacían las exteriores.

Dentro del ascensor había poco aire, con el colchón, presionando por un lado la puerta y por otro a Pejota contra la pared. Y el bravo Pejota, sacó el hombre valiente que todos llevamos dentro.

"Me falta el aire, no puedo respirar"

Llamamos al número de emergencias de la empresa de ascensores, pero los domingos, los servicios de urgencia para sacar a la gente del ascensor tardan un poquito más de lo normal en acudir.

"Sacarme de aquí, me estoy agobiando mucho"

Nosotros fuera intentábamos tranquilizarlo como podíamos, mientras llegaba el técnico.

"No puedo salir...Socorrísimo"

Y al oír Socorrísimo nos entro la risa tonta... porque ya me direis a quien narices se le ocurre decir gritar socorrísimo...

Al final, encontramos unas herramientas que nos dejó abrir el ascensor, sacamos a Pejota todo sudado de ahí dentro y terminamos subiendo el colchón desde el segundo al séptimo por las escaleras.

Creo que el colchón todavía no se ha recuperado de estar media hora doblado... Y de vez en cuando seguimos llamando a Pejota, socorrísimo.

lunes, 16 de febrero de 2009

Remeros

En 1996, yo era joven e inexperto, y sobre todo era pobre como una rata. Así que para poder sobrevivir durante el año, dedicaba mis veranos a trabajar. Trabaje en la empresa familiar, pero como era un coñazo ser siempre el "hijo de..." o el "nieto de...", decidí probar en otros sitios...

Una de ellas era BSH, la antigua Balay, donde fabricaban lavadoras. El trabajo no era muy edificante, pero pagaban bien, así que me dedique durante tres meses a poner rodamientos en una pieza, poner pegatinas o encolar una espuma a las paredes de las lavadoras.

Las grandes empresas tienen unos sindicatos que consiguen cosas extrañas para los trabajadores. En este caso era una pause extra, de 14 minutos (ni uno más ni uno menos) pero esa pausa era rotatoria, y la tomabas tu sólo... y como estabas sólo lo único que podías hacer era leer los carteles que ponían los sindicatos en la corchera.

Un día leí un texto muy viejo, que me hizo mucha gracia. El texto yo pensaba que estaba en la conciencia colectiva ya, y que no hacía falta volverlo a contar, pero el otro día, mientras hablaba con una amiga, ella no tenía ni idea de que narices le hablaba...

Así que, adaptándolo un poco a mi trabajo actual, hablemos de remeros:

Hace varios años se celebró una competición de remo entre una empresa española y otra japonesa. El equipo japones gano con cierta ventaja, lo que preocupó a la dirección de la empresa española, y decidieron hacer algo para que el año siguiente no se repitiese la derrota.

Cambiaron la estrategia seguida el año pasado, y en lugar de tener como el equipo japones, diez remeros y un capitán, creyeron que tener ocho remeros, dos coordinadores de remeros (el de babor y el de estribor) junto a un director de barca, haría que todo funcionase mejor.

Efectivamente perdieron la carrera, pero la dirección estaba muy concentrada en batir al equipo japones, con lo que al siguiente intento dieron un nuevo golpe de efecto, por un lado estarían los remeros estándar y los remeros residentes. También habría coordinadores de zona y de especialidad, todo ello bajo la batuta de un par de directores de área y algún que otro consultor de procesos.

El éxito que esperamos es inmenso.

jueves, 5 de febrero de 2009

La magia pierde sentido cuando te das cuenta del truco

Hace ya algún tiempo me lei El Ocho, un bestseller de esos que de pronto se ponen de moda y todo el mundo lee y comenta. El libro empezaba muy bien, contando un par de historias entrelazadas, una ambientada en Argelia, un rato antes de la crisis del petroleo de 1974 y la otra ambientada en la revolución francesa. En ambas el eje es la busqueda de un tablero de ajedrez y sus fichas. Un tablero con poderes. La novela engancha un montón, empiezas a leer y no lo puedes dejar.

De pronto te das cuenta del truco. Te das cuenta que la manera de escribir la novela obedece siempre al mismo esquema. Y cuando ves el truco, la magia deja de tener sentido, y deja de enganchar. Ves los esqueletos de los armarios y todos los defectos que antes no veias, ahora son tan evidentes que la novela, que antes disfrutabas como un enano se convierte en lo que es desde un principio (y tu no has visto) un folletín, y no demasiado bueno.

Esto me suele pasar cuando la vuelta de tuerca que dan es ya excesiva, en "El Ocho" fue cuando la chica se sube en un velero para ir a Mallorca. En Prison Break fue cuando lo vuelven a meter en la carcel, esta vez en Panama. En otras series o libros también ocurre, pero ahora estas son las que me han venido a la cabeza. Siempre hay un momento que de pronto te das cuenta que lo que estas viendo o leyendo no merece tanto esfuerzo como el que le has dedicado.

Y todo esto viene porque una amiga me ha mandado una participación en un concurso-meme de esos que circulan por ahi. Y el premio es El Fuego. Y claro, ha sido leer que era la segunda parte del Ocho y toda la ilusión por que me manden una participación a un concurso a conducido a esta reflexion sobre lo mucho que me gusto al principio ese libro y lo poco que me gustaba al final...

Y una vez contado esto, si nombrase el post del que viene el meme, (Mezclado, no agitado), y dijese que nomino a el penultimo íbero, el escritor del diario de Jorge Manzano y al del Bazar Pulpa a escribir algo, ya cumpliría los requisitos del concurso. Pero si me toca, regalare el libro a alguien, que, ya que no lo quiero, por lo menos le hará feliz a alguien.

martes, 27 de enero de 2009

Despertares

Yo duermo mucho. Me encanta dormir. Soy capaz de dormir con una banda de mariachis cantando rancheras a pleno grito, y no despertarme. Y todos los dias me jode despertarme cuando suena el despertador.

Hasta aqui todo normal. Habitualmente me pongo el despertador a eso de las 7 y hasta las 8 no saco el pie de la cama. Cada nueve minutos, vuelve a sonar el despertador, y una y otra vez, de forma constante lo apago, aburriendo a mis compañeras de piso y vecinos.

Así que cuando los Reyes me trajeron un despertador, de esos modernos y bonitos, no confiaba mucho en él. Según ponia en las instrucciones, gracias a la luz, me iba a levantar de una forma natural.

Bueno, me lo instale en la mesilla, y como siempre me puse el despertador una hora antes de la hora ímite para levantarse. Estaba ligeramente preocupado, porque a la hora de levantarme pudiese darle un manotazo, o cogiese el despertador y me lo metiese debajo de la almohada (o cualquier cosa de la s que suelo hacer todos los días) y me dormí.

Bueno, al día siguiente, cuando el despertador comenzo a sonar, me levante de un plumazo, y lo apague. Totalmnete despierto me dí cuenta de un problema, eran las siete de la mañana, y aun me quedaba una hora y media para salir de casa. Por un día, y sin que causase precedente llegue pronto a trabajar.

Y os preguntareis ¿que despertador es el culpable de este extraño comportamiento?

Os presento el Philips Wake-Up Light. El funcionamiento es sencillo, además de radio y reloj, el despertador tiene luz, luz que se enciende de forma gradual media hora antes de que te tengas que levantar. Se supone que tu cuerpo, que es muy apañado comienza a generar hormonoas enzimas y esas cosas, que hacen que cuando suena el despertador, a la hora programada, tu cuerpo esta listo para entrar en funcionamiento.

Además, tiene una tonteria curiosa, porque te puedes levantar con pajaritos, sonidos de selva o una cascada. Yo uso la radio, porque no necesito ser tan zen.

Por lo que he estado viendo, el cacharro este había salido hace tiempo, pero lamentablemente, al principio, el aspecto exterior era bastante tosco, como diseñado por un ingeniero. La versión que tengo yo, la de la foto, es mucho más elegante, y va a quedar muy bien en el dormitorio de mi piso (cuando eche al ocupa que está en ella). Por el momento es el único elemento de diseño en mi piso de alquiler. Y queda muy mono.

martes, 6 de enero de 2009

Jo, ¡que noche! (y 2)

- ¿De que vas? Yo no he visto ese bote en mi vida... - respondió, un poco chulito
- Venga chaval, tranquilízate y dame tu DNI...

Ya me he vuelto a saltar parte de la historia. Volvamos donde lo dejamos.

Como en la Martinica ya no podíamos estar, descojonados de risa, con la imagen del matón con la camiseta llena de nata, fuimos al Viridiana, un bar que está a pocos metros. Comentamos la jugada, y con intención de seguir la noche por ahí. Pero un par de aprendices de bombero vieron un extintor debajo de la barra. Y una cosa llevo a la otra... con lo que cuando salimos del bar, el extintor nos acompañaba...sin que nadie, excepto los dos aprendices, fuesen conscientes de su existencia.

Cuando cruzamos la puerta los dos aprendices se largan corriendo, y se pelean por quitar la anilla y darle un chufletazo al otro. Para darle un poco más de emoción, deciden que la mejor idea es hacerlo delante de los juzgados de guardia, y de un empleado de grúa, que acababa de tomarse un café y se disponía a seguir trabajando esa noche.

Uno de ellos logra quitar la anilla, y llena al otro de espuma, pero por algún motivo en lugar de seguir con el extintor en la mano, lo suelta, y le deja al otro la boquilla mientras intenta huir. En ese momento el aprendiz blanco (por la cantidad de espuma que le cubría) cogió todo y perseguía al chufleteador, mientras vaciaba el extintor entero.

Nosotros veíamos toda la escena sin dar crédito, pero el gruero, Tony, decidió que eso haría su noche muy interesante. Así como los dos aprendices de bombero, estaban blancos y cubiertos de espuma, otro amigo, G. era la viva imagen de la clase y la seriedad. Pero Tony, no debía tener muy claro los conceptos, y tomó a G. de rehén, y le retuvo mientras venia la policía. G. estaba tranquilo, pero le tecaba mucho las narices que Tony le estuviese empujando contra la pared y no le dejase ir.

De pronto pasan por la calle 4 coches patrulla, con las sirenas y las luces y todo el equipo.... Tony se confía, pero cuando todos pasan de largo se cabrea y empieza a gritar "estos inútiles no se enteran de nada.... que es aqui... joder" Y en el descuido G. se larga. Así que Tony, más cabreado que un mono coge a C. que pasaba por ahí, y tampoco tenía nada que ver en el tema del extintor, y lo agarra.

En ese momento, los policias, que ya se han dado cuenta de la dirección a la que tienen que ir, vuelven a pasar por la calle correcta, y de los cuatro coches patrulla salen unos 10 policias, para detener al "clan del extintor".

Desde mi posición podía ver, otras cosas que pasaban a la vez. J. otro amigo que nos acompañaba, tiraba en la base de un arbol un bote de lacasitos lleno de marihuana. A. y P. (los aprendices de bomberos) seguian vaciando el extintor en las murallas, y C. que no tenía nada que ver con toda la historia, estaba detenido por un gruero que se empeñaba en decir que él habia vaciado el extintor a nada menos que diez policias.

C por un azar del destino, no sólo no había vaciado el extintor, es que además estaba un poco empanado y no tenía ni idea de que se había vaciado un extintor, no sabía que J llevaba marihuana, no sabía que la guardaba en botes de lacasitos, y no tenía ni idea que la acaba de tirar. Pero sabía que Tony le estaba acusando de una cosa que él no había hecho.

Y en lugar de seguir la corriente, se rebelo contra la autoridad, diceindo que él no había hecho nada y que Tony era un mentiroso. Tony, que además del café probablemente se había tomado un par de copazos seguía insitiendo en que C era el culpable de todo.

Imaginaros a dos incoscientes gritandose el uno al otro, y diez policias mirando, pensando que tendrían que hacer algo más util....así que uno de ellos busca por ahi, más para entretenerse que para otra cosa, y encuentra el bote de lacasitos.

Se lo enseña a C y le pregunta -¿que es esto? y C, que veía muchas series de policias corruptos, y se ve indefenso ante una acusación con la que no tenía nada que ver, se le ocurre que le estan intentando emplumar otra cosa, y suelta todo seguido "esa droga no es mia". Yo sabía que era droga, y el policía tambien. Pero C no lo sabía... y se imaginaba que en lugar de marihuana era heroina o algo así. Y aun se indigno más.

Finalmente, entre todos le calmaron, tanto él como Tony fueron identificados, tomaron sus datos y les informaron que en algún tiempo les llegaría una notificación. Y les dejaron a cada uno irse por su lado.

Todo se calmo y nos juntamos todos en una plaza adyacente. Eran altas horas de la noche, y que ya no podíamos entrar en dos bares (uno por el asunto rosconetti, y el otro porque le habían robado un extintor, y dos de los miembros del grupo estaban sospechosamente cubiertos de polvo blanco) decidimos irnos a otro bar.

Para redondear la noche, en ese último bar, a otro de los miembros del grupo le robaron la cartera, y, a las 7 de la mañana, él y otro más acabaron en la comisaría de policia, denunciando el robo, y saludando a los agentes que previamente habían identificado a C.

Como dije al principio, fue la noche de "Historias del Kronen"... pero una noche digna de recordar. Y hoy, tres años después de ese día. quería recordarlo.

lunes, 5 de enero de 2009

Jo, ¡que noche! (1)

-Esa droga no es mía - dijo mientras el policía le enseñaba un bote de Lacasitos que esté había recogido del suelo.
-¿y tu como sabes que es droga?- respondió el agente.

Esperad un momento. Creo que he empezado la historia demasiado avanzada. Rebobinemos unas horas.

Una noche de reyes de hace tres años comenzó como cualquier otra noche de esos años. Unas copas en la Taberna, partidita de cartas y quemadas varias. Cuando, después de pasar cinco horas sentados y mirándonos las caras decidimos ir a otro bar, ya con más música comenzó la noche del "Kronen".

Cuando estás en un bar muchas horas, tienes la mala costumbre de beber. Y si lo que bebes tiene alcohol, pues sueles acabar en un estado no "normal", y en ese estado fuimos a la Martinica. Un bar, como todos los bares de marcha, con sus porteros, su música, su poca luz, sus copas y por las fechas, Roscón de Reyes, relleno de nata. Y claro, cuando juntas alcohol, gente con moco criterio y nata ¿que pasa? pues que se dedican a tirarse nata de uno a otro.

De forma muy educada, el portero nos invito a parar con la tontería o a abandonar el local, y como somos gente muy educada, le obedecimos. Pero la música estaba alta, el grupo era grande y no todos fueron capaces de oír todo el mensaje. Así que mientras unos nos portábamos bien, otro decidió seguir manchando a la gente con nata.

El portero se puso un poco nervioso, y se acerco al pintor natero. Por si no lo sabéis, y por alguna extraña costumbre, mucha gente se viste de negro cuando va de marcha. Y mis amigos iban todos con camisas o camisetas negras. Así que el natero coge el roscón y se lo estampaba en el pecho de uno de mis amigos. Bueno... eso pensaba él.... porque el portero también iba de negro... y no contento con estampar el roscón, decide restregárselo por todo el pecho.

El portero tenía una crisis de identidad. Cuando uno es grande, tiene cara de mala leche, y unos brazos como mis piernas, no está acostumbrado a que la gente tontee con él. Durante un segundo, que pareció una eternidad miro al pintor. El pintor le miro a él. Todos mirábamos la situación mientras el portero procesaba lo que estaba pasando. Y cuando lo procesó cogió a mi amigo del cuello y lo arrastro hasta la salida. Un par de amigos míos salieron disparados tras ellos, sujetando al portero y explicando que había sido un accidente, que estaba borracho, que nos íbamos del bar, que perdón... todo para salvar la vida, o al menos la cara del pobre chaval. Y nadie sabe muy bien como, pero lo consiguieron. Al final el gorila de la puerta, razonó con nosotros que estaba de acuerdo que había sido un accidente, pero, por mantener las apariencias era mejor que nos fuésemos del bar.

Esa historia ya daba para un millón o más de risas.... pero la noche sólo había comenzado...

martes, 30 de diciembre de 2008

Ideas de bombero

- Quiero las hojas del jardín recogidas para cuando volvamos- bramó mi padre mientras nos dejaban el fin de semana solos a mi hermano y a mí.

La tarea no parecía demasiado complicada en un principio, pero después de pensar un poco, darse cuenta de que los Plátanos son unos árboles de mucha y muy caduca hoja, y tras recordar que nadie había recogido las hojas desde hacía dos años, hacía que la tarea no resultase muy atrayente. Por contra, el tono de mi padre, y el hecho que ya nos habíamos escaqueado unas cuantas veces, conseguía que las hojas se recogiesen sí o sí.

Así pues, una fría mañana de invierno nos dispusimos a la dura tarea. Tras varias horas de trabajo, y una sudada considerable, teníamos tres grandes montones con todas las hojas del jardín. Bastaba con meter todas las hojas en bolsas y llevarlas al vertedero de residuos vegetales. El problema es que así a ojo, había hojas para llenar unas cincuenta bolsas, con lo que los viajes iban a ser un montón.

Como paletos de ciudad, nos preguntábamos como hacían esto en los pueblos. Estábamos seguros que no lo llevaban al vertedero. Y dimos con la solución. Lo queman. Y a eso fuimos... Tres montones, tres hogueras. Todo muy lógico.

Pero claro, en enero, con la humedad y el frió reinante, las hojas caídas están húmedas, lo que impide la correcta combustión de las hojas. Como éramos gente con recursos, decidimos que un buen acelerante iba a facilitarnos la vida, y usamos la gasolina del cortacésped. Un buen chorretón, y luego otro más... y luego me fui un momento dentro de casa y cuando volvía mi hermano estaba regando el montón.

Para evitar el incendio, decidimos regar todos los alrededores del montón con agua, y tener una manguera sacando agua por si acaso.

Con un periódico hicimos una mecha larga, que cautelosamente acercó mi hermano al montón que apestaba a gasolina. En el momento que la llama se aproximó al montón de hojas, los vapores de la gasolina prendieron, causando una ligera explosión que hizo volar a mi hermano por los aires. Él rodaba por el suelo, y aunque no estaba ardiendo el debía pensar que sí, porque me pedía a gritos que le mojase con agua. Le mojé, y después de asegurarme que estaba bien miramos la hoguera.

En cuanto comenzó el fuego, el montón ya ardía por su cuenta, y por gracia de nuestro ángel de la guarda (y de algún amigo que se había traído para la tarea de cuidarnos ese dia), no paso nada, y el fuego se circunscribía únicamente al primer montón, que según nuestros planes tendría que consumirse en los próximos 20 segundos. Pero la realidad del fuego es distinta. El fuego no convierte un montón de hojas en ceniza en apenas unos minutos. No. El cabrón de él se pega varías horas hasta no dejar nada.

Como aun teníamos otros dos montones, y viendo el éxito de la operación de encendido decidimos que igual era mejor idea hacer una sola hoguera e ir echando ahí todas las hojas de los otros montones.

Por si alguien se lo pregunta, si, si hubiésemos llevado todo al vertedero ya hubiésemos acabado, pero una vez metidos en harina....Así que estábamos ahí, viendo como se quemaban las hojas, sentados en el jardín y tomando un tazón de crema de verdura de sobre, cuando a uno de los dos se le ocurrió mirar el suelo donde se asentaba la hoguera.

Todo el mundo sabe que el calor sube, pero la experiencía me dice que, aunque sólo sea un poquito, también baja. Bajo la hoguera había césped... Si, había. En ese momento había una mancha negra, con llamas por encima. No entramos en pánico, pero fue porque ya habíamos tenido muchas emociones ese mismo día. Además, ya no había solución, y decidimos seguir con la hoguera, y ya nos preocuparíamos más adelante del tema del césped quemado.

Habían pasado ya 5 horas, y poco a poco, las hojas iban consumiéndose, y el estropicio del suelo era cada vez más evidente.

Nuestras opciones eran claras, podíamos comprar pintura, y pintar el suelo de verde. También podíamos replantar el jardín y rezar porque nuestros padres no saliesen al jardín los proximos 2 meses. O podíamos hacer lo que finalmente hicimos. Cortamos el césped, y los restos de césped cortado cubrirían la mancha.

Sobre el papel la idea era buena, pero la realidad era claramente decepcionante. Quedaban pocas horas ya para que llegasen nuestros padres, y no había solución creíble. Llegamos a considerar el contar que un ovni había aterrizado y había quemado el jardín, ya que, después de todo, semejante estupidez era ligeramente más creíble que la realidad.

Ni que decir tiene que en el mismo instante que entraron mis padres en casa vieron el incidente, y tampoco hay que decir que tras la explicación, la consiguiente bronca, y que nos mandasen para nuestro cuarto, probablemente ambos se descojonaron y llegaron a la conclusión más clara.

Sus hijos eran imbéciles.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Ya es navidad... en el Eroski

El día que se encienden las luces de navidad del corte inglés, es el día que oficialmente estamos en navidad. Y no sé si se han encendido ya, pero lo que si que se puede decir es que la navidad ha llegado al Eroski y al resto de supermercados.

Desde hace unas semanas, a la hora de visitar mi supermercado de cabecera, veo con asombro como más de la mitad de la superficie se está dedicando a turrones, mazapanes, girlaches y demás alimentos navideños.

Que no digo yo que no sean importantes y que se vayan a vender mucho ¿pero tanto? Porque por mucho que me empeñe, no es lo mismo comprar detergente en polvo que polvorones. Es más estoy casi seguro que si meto estos últimos en el tambor de la lavadora, la ropa no me va a quedar muy limpia (aunque quizá con un ligero aroma a almendra)

El Eroski o el Super BM, gracias al espiritu de la navidad, se convierte en un Mercadona. Y donde antes tenias una pletora de elecciones distintas para un mismo producto, ahora te queda productos de la marca blanca y de otro suministrador. Que si quieres hacer economía de guerra no es problema, pero si te gusta un tipo de yogurt y desaparece de tu supermercado de confianza para hacer hueco a las peladillas y al espumillón, hace que te conviertas en Mr. Scrooge y odies la navidad.

miércoles, 30 de julio de 2008

temas pendientes y peluqueros gays-borrachos

Me he dado cuenta que voy dejando temas pendientes y que nunca vuelvo a ellos. Cuando lo escribo tengo intención de comentarlo, pero al cabo de unos días se me ha olvidado... que sepáis que no se me olvida, y que hay por ahí una lista de temas pendientes, (eso si, si echáis de de menos alguno decirlo)

Bueno, hoy toca hablar de mi peluquero gay-borracho.

Hace unos días comenté algo sobre mi peluquero gay-borracho. Como dicho así suena como poco extraño, creo que es de justicia que cuente porque narices decidí ese apodo para él.

Hace un año, estaba en Bilbao por trabajo. Al día siguiente tenia una boda en Santander, a la que iba directamente desde Bilbao. Como cuando me levantaba mi pelo se parecía al que tenía Michael Jackson cuando estaba con sus hermanos, decidí que si quería tener un aspecto medianamente aseado me tenía que cortar el pelo.

Bajo a la recepción del hotel y pregunto donde me puedo cortar el pelo, me dan una dirección y yo, aunque voy hacía ahí me pierdo y acabo en la puerta de otra peluquería. Pequeñita, pero con buen aspecto.

Lamentablemente estaba cerrada, pero como eran las seis y media y ponía que cerraba a las ocho pensé que se habría ido al baño o a tomar un café o algo así... Con lo que decidí hacer lo mismo. Irme a tomar un café.

Paso al bar de al lado, y veo a mucha gente, y entre ellos a un tío enorme, con mechas, más pluma que la gallina caponata, pidiendo y bebiendo un gintonic. El tío se termina el gintonic y se va, y yo me tomo el café.

Cuando paso a la peluquería, el peluquero resulta ser la gallina caponata, pero en versión reina madre... sólo que como soy un poco despistado, me doy cuenta cuando me empieza a cortar el pelo. Como no había demasiada escapatoria decido aguantar el tipo y cortarme el pelo.

Bueno, pese al alcohol, y que había tenido una bronca con alguien (intuyo que su pareja) el pelo no me lo dejó mal, y me eche unas risas tremendas. Es un peluquero gay, pero reinona... y es muy, muy divertido, hasta cuando está deprimido... ademas, de vez en cuando me tira un tejazo, y oye, aunque venga de un tio te sube la autoestima...

Así que cuando estoy en Bilbao y mi pelo esta más largo que lo que debería me paso a saludarlo... aunque creo que me corta mejor el pelo cuando está borracho...

martes, 29 de julio de 2008

Amigas murciélagos

Hablando el otro día con gente, deje escapar el termino de "amiga murciélago", y la gente se me quedó mirando y me pidieron que explicara a que me refería. La definición que dí no era del todo completa, y después de valorarla durante el fin de semana he decidido expandirla un poco.

La cosa era sencilla de explicar. La amiga murciélago es esa chica que mientras tu estas intentando ligar con alguien, esta por detrás tocando los cojones. Cuando se acuño este término se centraba principalmente en la clásica amiga fea, que además era borde y que te impedía, no ya ligar, sino incluso hablar de algo interesante.

¿Que es lo que pasa? Pues que si nos centramos sólo en la amiga fea y borde, dejamos a un gran número de gente fuera de la definición de amiga murciélago, gente que merece estar dentro. Hay veces que la amiga murciélago no es del otro grupo, sino que sin darte cuenta te la has traido en tu propio grupo. Puede ser la novia de un amigo que siempre está ahi y siempre incordia. Hay veces que la amiga murciélago es guapa. La amiga murciélago puede ser incluso un amigo murciélago. En definitiva la amiga murcielago es imprevisible, no sabes de donde va a venir, pero en cuanto la reconoces ya es tarde, porque ya está atacando.

La caracteristica más destacable e importante es que cuando está presente tiene que ser el centro de la conversación, el centro de atención, y si no se le hace caso pues la lía hasta que se le presta atención.

¿Que se puede hacer con una amiga murciélago? Yo lo que hago es dejar que fluya, parecer que le haces caso para cuando se despista intentar darle esquinazo... pero ni es fácil ni funciona siempre, así que si alguien sabe que se puede hacer y que tenga un nivel de éxito medianamente aceptable que me lo diga.

viernes, 11 de julio de 2008

Los blogs entendidos como si fuesen Cheers

Muchas veces me preguntan porque tengo un friki-blog. Y nunca he podido dar una respuesta totalmente correcta. Al menos nunca lo he pensado de forma cosciente. ¿Porque empecé con esto? Puede que porque estubiese de moda, o puede que lo hiciese sencillamente por llenar el tiempo. Nunca lo pensé demasiado.

Una de las cosas que tengo claras es que cuando empiezo a escribir sobre un tema, mi opinion evoluciona segun escribo. No es porque sea un veleta, sino más bien, lo que pasa es que al escribir de un tema suelo seguir una linea argumental, y al dejarlo todo por escrito, me obliga a pensar más en el tema, con lo que finalmente tengo una opinión más fundamentada del tema, y mis opiniones maduran un poco.

Así que usando este metodo, escribir sobre algo para fundamentar mi opinion sobre un tema, vamos a ver, ¿porque tengo un blog?

Algunas veces escribo los artículos para recordar cosas que me pasaron, y también, al escribirlas recuerdo detalles, con lo que, además de un ejercicio memoristico, aprovecho y dejo por escrito cosas que en algun tiempo se me olvidarían....

Pero en general lo que creo que hago es estar de chachara. Vereis mi opinion.

Hace poco me dio por considerar que esto es una especie de bar. Un bar tipo Cheers o la taberna de Moe (o para los iniciados SaGa). Un sitio donde pasar el rato, y contar mis opiniones. De momento no es un sitio ruidoso, ya que los parroquianos que vienen a este bar son pocos. Algunos simplemente leen y no dicen nada. Unos pocos opinan algo de vez en cuando. Otros, opinan algo siempre.

El bar lleva pocos meses abiertos, y poco a poco, las tonterias que digo las escucha más gente. Con la ventaja incluida de que a mi me sirve de terapia, pero que no me tengo que dejar el sueldo en ello.... ni me tengo que alcoholizar demasiado...

En fin.... a esa conclusión he llegado.....

jueves, 26 de junio de 2008

La violencia sin control no sirve de nada


Esta mañana, al ir a recoger mi coche para ir a trabajar, me he encontrado una bonita pegatina, naranja fosforescente, que me informaba que mi coche había sido secuestrado por la autoridad competente. En Pamplona, si dejas el coche en zona azul sin ticket se lo lleva la grúa. La verdad es que yo lo sabía, pero ayer, deje el coche, con la promesa de moverlo a eso de las cuatro y se me olvido totalmente. Multa merecida por gilipollas.

Si mi entrada fuese de esto tendríais toda la razón del mundo para mandarme a la mierda. Típica entrada de blog autocomplaciente..."Hoy he tenido un día horrible..." Y no digo que este blog sea algo más que un diario autocomplaciente, pero esta vez la cosa no va por ahi.

Cuando se te lleva el coche la grúa, lo único que puedes hacer es ir al deposito municipal, pagar, e irte a hacer tus cosas. Eso es lo que creía yo... pero hay gente que tiene opiniones distintas.

Cuando he llegado a la garita donde pagar había un par de personas delante de mi. La que estaba pagando en ese momento y un muchacho maquinero, ligeramente inquieto.

La chica tardaba un poco más de la cuenta, y Maki (le voy a llamar así) estaba poniéndose nervioso. Estaba botando, mascullando y moviéndose de forma espasmódica. Yo, que soy muy poco observador me estaba dando cuenta, lo que significa que discreto, lo que se dice distreto no era... Así que por si acaso, me aleje un poquito.

La chica seguía pagando o haciendo lo que estubiese haciendo, y Maki, le empieza a hablar, diciéndole que se diese prisa, que ya le vale... Que no tenía todo el dia... yo, acojonado, pero sin poder de dejar verlo me alejo un poco más.

Finalmente la chavala se va, y le toca a Maki. Empieza a gritarle a la funcionaria, que es una verguenza, que solo lo hace por recaudar impuestos. Que la jodida Barcina...(para el que no lo sepa, la Barcina es la alcaldesa de Pamplona) En esto que le dicen que tiene que pagar 80 euros más la multa, y Maki, fuera de sí, se pone a dar manotazos contra el cristal, que por suerte para todos era de seguridad. De la nada sale un segurata, y tras pedirle que se calme, consigue que Maki pague, y se vaya a por su coche sin liarla mucho más. Milagrosamente no le detienen ni nada.

Y después ya he pagado yo, pero tras ver un show como este el día ya ha cundido lo suficiente.

Decia un anuncio de Pirelli que la potencia sin control no vale de nada, pero yo me pregunto ¿de que sirve la violencia sin control? ¿que ha ganado Maki a parte de joderse, muy probablemente la mano cuando ha dado el manotazo al cristal? ¿ha pagado algo menos de lo que yo he pagado?

En fín.. es lo que hay.